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Buenos
Aires, junio de 2003
Sr. Presidente
de la Nación
Hace ya unos años que el Poder Ejecutivo de la Nación, más allá de su conformación o extracción política, ha adoptado la decisión de soslayar la importancia estratégica que implica formular y aplicar una verdadera Política de Estado que tenga por objetivo el desarrollo económico de nuestro país, en consonancia con la preservación de sus recursos naturales y calidad ambiental. La prueba de esta visión acotada en cuanto a la importancia de una política ambiental, como la clave del desarrollo sustentable, yace en la jerarquía e importancia relativa que las ultimas administraciones han asignado al área ambiental dentro de la estructura gubernamental. En este sentido, la decisión de asignar las competencias ambientales a una repartición de segundo nivel dentro de un Ministerio, no hace más que ratificar la pérdida de jerarquía que ha sufrido la política ambiental durante los últimos tiempos. Mas allá de las cualidades profesionales y de la idoneidad de la conducción política y de los equipos técnicos de las áreas involucradas, entendemos que la inserción de la Secretaria de Medio Ambiente dentro de una cartera ministerial, dificultará notablemente el desarrollo de una gestión ambiental coordinada con otras áreas de la administración. El desarrollo sustentable que tanto necesita nuestro país para salir de su largo letargo y estancamiento, requiere una fuerte interacción entre la política ambiental y la política de desarrollo económico. Existen importantes consideraciones ambientales en cada una de las políticas sectoriales. ¿Puede imaginarse por caso una política pesquera sustentable para la Patagonia que ignore la protección del recurso natural que le sirve de base? ¿Es imaginable una política pública en materia de recursos hídricos, sin contemplar los aspectos ambientales? ¿O definir una estrategia de reindustrialización del país sin regulación y control eficientes sobre los impactos ambientales que inevitablemente se generarán? El desarrollo del turismo por ejemplo, tan importante para la generación de trabajo e ingresos para las economías regionales, sin una correcta planificación ambiental, puede terminar degradando a la propia "naturaleza" sobre la cual se sustenta. A juicio
de AIDIS Argentina, la actual inserción del área ambiental
dentro de la estructura del gobierno nacional afecta la eficaz planificación
y coordinación con las restantes áreas del Gobierno. Por
la índole de sus funciones, necesariamente la Secretaría
de Medio Ambiente debe desarrollar una labor transversal a las diferentes
jurisdicciones ministeriales y requeriría, para cumplirla cabalmente,
un nivel jerárquico que asegure su autonomía funcional. Finalmente, y en este contexto, Señor Presidente, deseo ofrecer la colaboración de AIDIS Argentina en el ámbito de sus competencias, junto con el firme compromiso de apoyar todo aquello que propenda a mejorar las condiciones ambientales, avanzando por el camino del desarrollo sustentable hacia una mejor calidad de vida para los habitantes de nuestro país. Saludo a Usted con mi mayor consideración.
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