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Número 21 - Marzo/Abril 1998
PLAN REGIONAL ESTRATEGICO DE LA OPS PARA EL MEJORAMIENTO DE LA CALIDAD DEL AGUA POTABLE

Datos recientes recopilados por la OPS (Organización Panamericana de la Salud) indican que América Latina y el Caribe tienen una población estimada de 468 millones de habitantes, de los cuales 343 millones (el 73,3 %) habitan en zonas urbanas y 125 millones en áreas rurales. Las coberturas de suministro público de agua en zonas urbanas se estiman en 84 % y en las rurales se estiman solo en 41 %, lo que da una cobertura total del 73 %, una cifra baja a nivel mundial.

Es interesante mencionar al respecto que en el número de Noviembre de 1997 del Scientific American se indican las coberturas de agua potable de todos los países del mundo. La clasificación mas baja considera una cobertura que no excede del 75 % La mayoría de los países de Africa, los países del sudeste asiático y varios países de América Latina estaban en 1990 en esta situación. Ningún país desarrollado tenía coberturas menores del 95 %

Pero lo que mas preocupa a la OPS, es que exista hoy una fuerte desconfianza hacia el consumo directo del agua de suministro público en las zonas urbanas en prácticamente toda la región debido a la deficiente calidad del agua potable suministrada. Se estima que mas del 56,2 % de la población urbana de los países con servicio domiciliario recibe agua sin desinfección o con desinfección insuficiente. No existen, además, datos confiables sobre el porcentaje de población rural dispersa que tiene acceso a un agua segura y la OPS estima que esta cifra es baja (lo que justifica su interés en focalizar en especial las necesidades de este grupo de la población).

Esta situación se refleja en el hecho que en la región, entre 1991 y 1995 se reportaron mas de 1,3 millones de casos de cólera (con mas de 11.000 muertos) y anualmente se registran 150.000 defunciones por diarreas asociadas al agua en niños menores de cinco años.

Siempre según la OPS, solo para resolver los déficit en las coberturas de servicios de agua potable y alcantarillado cloacal en todos los países sería necesaria una inversión de 220 mil millones de dólares, aparte de los fondos necesarios para mejorar la operación y el mantenimiento. Estos fondos hoy no son accesibles. Pero la OPS estima que la situación puede ser atacada enfocando los esfuerzos en las áreas más críticas y dando atención a los factores epidemiológicos de mayor riesgo para la región, lo cual daría mayor efectividad a las acciones posibles.

Historicamente en todos los países la prioridad ha sido resolver el problema del suministro de agua. Co en fin de lograr mayores coberturas, no se han destinado en paralelo los recursos necesarios y adecuados para la vigilancia de la calidad por organismos de resguardo de la salud pública y han sido insuficientes los recursos destinados al control por las mismas empresas y organismos prestadores de servicios. Hoy la OPS opina que ya no deben demorarse las acciones necesarias para asegurar la calidad del agua y que, para revertir la situación, debe emplearse una estrategia innovativa a nivel continental. Es así que, basada en su propia experiencia internacional, entiende que deben implementarse mecanismos de activación a nivel de cada país, enmarcados en un Plan Regional Estratégico.

El Plan, que fue ya presentado a la comunidad americana en 1997, se prevé que tendrá una duración de 10 años. Comprende 4 componentes básicos: a) Aumento de la cobertura e implementación de tecnologías adecuadas de potabilización y de desinfección; b) Planteamiento de políticas y desarrollo de legislación y normas; c) Implementación y mejoramiento de las acciones de vigilancia y de las acciones de control; d) Educación, movilización social y autosostenibilidad.

El objetivo central del Plan, es el de elevar la calidad de vida y mejorar la salud de la población. El Plan tendrá como indicadores principales la reducción de las tasas de morbimortalidad por enfermedades de origen hídrico y la reducción de los riegos químicos relacionados con la calidad del agua potable. Actualmente la OPS está ya implementando acciones enmarcadas en lo previsto en el Plan y se considera importante que reciba un apoyo de todos los actores del sector.

Mayor información puede encontrarse en los documentos PAHO/HEP/97/21 y 22 que pueden consultarse en las oficinas de la OPS en cada país. La dirección en Argentina es: Marcelo T. de Alvear 684/4o piso, Buenos Aires, Tel/FAX: (541) 311 0000, E-mail: <pwr@ops.org.ar>

ECOS DE UN TALLER SOBRE HIERRO Y MANGANESO


El 6 y 7 de noviembre de 1997 tuvo lugar en Buenos Aires un Taller sobre "Hierro y Manganeso" con la participación de 85 profesionales. El evento fue organizado por AIDIS Argentina y la IWSA (International Water Services Association) y contó con 14 disertantes de Argentina y 15 disertantes de Francia, España, Chile, Brasil y Estados Unidos.

La presencia del Hierro (Fe) y Manganeso (Mn) en el agua de consumo humano en las dosis encontradas en las fuentes normalmente utilizadas en los sistemas de abastecimiento público, no constituye por si misma, un importante problema sanitario. Sin embargo puede acarrear problemas estéticos de coloración, turbiedad y sabor y daños en los artefactos y en el lavado de ropa, así como problemas y riesgos de crecimiento bacteriano en las conducciones. Los límites máximos recomendables establecidos por las normas de la OMS para estas sustancias (<0,3 mg/l para el Fe y < 0,5 mg/l para el Mn) tienen relación con estos posibles efectos.

Estos elementos aparecen normalmente en algunas fuentes de abastecimiento de agua, sea superficiales que subterráneas y pueden aparecer en el agua que llega al consumo también como subproductos de los coagulantes utilizados en la potabilización o como resultado de la corrosión de las cañerías metálicas de las conducciones y redes de distribución.

El objetivo del Taller fue el de trazar un panorama completo de los problemas derivados de la presencia del Fe y Mn y de las soluciones disponibles para su reducción. Los temas técnicos tratados comprendieron así: el origen y presencia del Fe y Mn en los recursos hídricos; los procesos para su reducción durante la potabilización; su presencia por el uso de sales de Fe y Mn para el tratamiento de aguas; y los problemas y riesgos derivados de la presencia de Fe y Mn en las redes de distribución.

De los disertantes de la Argentina se destacan: las presentaciones en las que se indicó la presencia de Fe y Mn en las Provincias de Misiones y de Buenos Aires (en particular en su zona costera) y en el Río de la Plata y sus tributarios; una presentación sobre el uso de tierras lateríticas como materia prima para la producción de coagulante y varias presentaciones sobre experiencias desarrolladas en la provincia de Misiones, donde se ha removido incrustaciones de Fe y Mn en redes de distribución con el uso de ácido cítrico (de fácil obtención en la zona), en la provincia de Santa Fe en la que se dispone de instalaciones de remoción por tratamiento convencional de aireación, sedimentación y filtración rápida de arena descendente (destacándose además una planta, en etapa de diseño, en la que de la aereación se pasará directamente a una filtración rápida ascendente en lecho de arena) y en San Clemente del Tuyú, donde se realizó un tratamiento con hipoclorito de sodio para una fuente subterránea.

Se destaca asimismo la presentación de un importante episodio de turbiedad debida a Mn en la provincia de Tucumán por la empresa prestadora del servicio.

Entre los temas mas importantes expuestos por los disertantes invitados de otros países, se destacan: las presentaciones e interpretaciones de los diagramas potencial redox - pH de ambos elementos; varias descripciones de nuevos oxidantes y nuevos procesos disponibles para el tratamiento y de los criterios para su elección; el uso de permanganato para la eliminación de gustos y olores; los efectos de la presencia de estos elementos en las redes de distribución; y, por supuesto, la amplia bibliografía citada en todos los trabajos.

Entre los procesos disponibles, diferentes expositores han mencionado los procesos de tratamiento físico-químico tradicionales que se basan en la oxidación o neutralización - en general mediante aireación - de las formas insolubles de estos metales modificando el potencial de oxidación y el pH del agua y la posterior retención de las formas oxidadas menos solubles mediante decantación y filtración. J.P.Duguet, L. Matia y otros, y M. Roustan han analizado, por separado, el uso de esta misma tecnología, pero mediante la aplicación de oxidantes fuertes tales como el cloro, el dioxido de cloro, el permanganato y el ozono. Ph. Gislette y P. Mochet y, por separado, E. Trauman se han referido a la reducción del Fe y Mn mediante tratamientos biológicos.

 

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